lunes

Torres de caramelo

Sigo siendo aquella niña que nunca acepta un empate.










Necesito alguien que me emparche un poco y que limpie mi cabeza, que cocine guisos de madre, postres de abuela  y torres de caramelo , que ponga tachuelas a mi zapatos para que me acuerde que voy caminando y que cuelgue mi mente de una soga hasta que se seque de problemas.